5 consejos a los políticos para tratar con los farmacéuticos

Escrito por: Redacción Club de la Farmacia
10/05/2015
Club de la Farmacia - Blog - Gestión|Legal

En un año como 2015, en el que se suceden las elecciones locales, autonómicas y generales con una intensidad como nunca en la historia de nuestra democracia, conviene que los políticos, que tanto hablan de diálogo con sus administrados, puedan hacerlo con conocimiento de causa, sabiendo un poco más de la realidad de la farmacia en España. Aquí dejo 5 consejos para los políticos que aspiran a gobernarnos, sobre cómo tratar a los farmacéuticos.

  1. La primera realidad es la constatación de un prejuicio. La mayor parte de los políticos considera que los farmacéuticos son autónomos privilegiados o empleados estables. Sin embargo, la mayor parte de los farmacéuticos con y sin oficina de farmacia no tienen una vida desahogada económicamente. En la actualidad más de la mitad de las farmacias tienen problemas financieros, especialmente en CCAA donde se producen impagos y retrasos, pero la carga de trabajo no desciende en las farmacias, con medicamentos cada vez de menor precio. El margen de beneficio de una farmacia media en España es hoy del 7,5 al 9,5% sobre las ventas y hay bastantes farmacias que se mantienen exclusivamente por el trabajo del farmacéutico y sus familiares.

El político debe dirigirse a los farmacéuticos pensando que son personas normales de clase media, no en potentados.

POLÍTICA farmacia
© Beathan/Corbis

 

  1. No hay ningún otro sector que financie al sector público con deducciones y descuentos de forma permanente. Las farmacias en España adelantan a su propio riesgo el coste de la factura farmacéutica que se prescribe con las recetas del Sistema Nacional de Salud, y se les practican descuentos y deducciones progresivas en función de sus ventas, sin recibir nada a cambio de la administración, salvo una palmada en la espalda.

 El político debe conocer esta realidad y no estaría de más algún guiño sobre la eliminación de descuentos y deducciones. Al menos que se note la intención. Que lo haga finalmente es otra cosa. Ya se sabe… las circunstancias mandan.

 

  1. El sector farmacéutico da empleo directo, de alta calidad y mayoritariamente femenino a más de 50.000 personas.

El político tiene que saber que en plena crisis no ha caído el empleo en las oficinas de farmacia y agradecerlo, y no ha caído porque la carga de trabajo es cada vez mayor, aunque hayan bajado las ventas, lo que ha caído y mucho son los honorarios del farmacéutico.

 

  1. Otro tópico: a la farmacia no le repercute la crisis, la gente sigue comprando medicamentos. Lo cierto es que muchas farmacias sobreviven con la parafarmacia y el autocuidado, y a esos productos sí les ha afectado la caída del consumo de los hogares como consecuencia de la crisis. El final de la crisis es una esperanza para todos y también para los farmacéuticos.

 El político debe saber, que el excelente servicio que proporcionan las farmacias al sistema de salud, no se podría mantener con la dispensación exclusiva de recetas financiadas públicamente. Así que nada de hablar de abrir otros canales para productos que se venden tradicionalmente en farmacia.

 

  1. Hay estadísticas que indican que más de dos millones de personas pasan cada día por las farmacias y un buen número de ellas entablan conversaciones en el mostrador sobre cuestiones que afectan a los sucesos más diversos, incluida la política municipal, nacional o internacional. El farmacéutico, que suele ser respetado en su entorno, no es peligroso políticamente (con su trabajo ya tiene bastante), pero conviene que no se ponga en contra por otras cuestiones.

 Conseguir no tener en contra a los farmacéuticos es bastante sencillo: no hablar nunca de liberalización o de cambiar el modelo, prometer el pago puntual de las administraciones, y proponer un sistema de acceso a las farmacias que premie a los más jóvenes y preparados.

 

Con estos sencillos consejos, el político podrá tener tranquilo al sector de los que trabajamos en las oficinas de farmacia, para dedicar su campaña a batallar en otros frentes más conflictivos. Conseguir que le votemos ya es otra cosa…

Fecha de la última modificación10/05/2015

0 Comentarios

Regístrate para dejar tu comentario

Accede al Club