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Atención farmacéutica en lesiones musculoesqueléticas pediátricas

Escrito por: Redacción Club de la Farmacia
20/07/2017
Club de la Farmacia - Blog - Atención farmacéutica

Los niños son, por naturaleza, inquietos y curiosos. Les encanta jugar, experimentar y descubrir cosas nuevas, y a veces, durante este proceso de descubrimiento del mundo que les rodea sufren lesiones. Para que estés preparado ante posibles consultas que puedan llegar a tu farmacia, en este artículo vamos a hablarte de las cuatro principales lesiones musculoesqueléticas que se producen durante la infancia, así como del tratamiento a seguir en cada una de ellas y de las ocasiones en las que es necesario derivar al médico.

consultor en pediatria

1. Contusiones

Una contusión es un tipo de lesión física no penetrante causada por la acción de objetos duros, que en niños suelen producirse por caídas al suelo o golpes directos. Los efectos de estos golpes contusos varían según la fuerza y energía.

De este modo, el resultado de una contusión puede ser desde una lesión superficial, como equimosis o hematoma, hasta lesiones sobre órganos y vísceras de mayor gravedad, como una fractura. Los signos clásicos de una contusión son dolor y, ocasionalmente, edema leve. Cuando la contusión es leve, el dolor es moderado y tardío y permite continuar el esfuerzo.

 

Tratamiento

En contusiones pequeñas mejora la inflamación con simplemente aplicar un poco de hielo o compresas frías. También si se eleva la parte afectada. Los golpes contusos fuertes en zonas de vísceras (sobre todo abdomen) deben consultarse con un médico para que explore la zona.

En cuanto al tratamiento farmacológico, la administración de una crema antiinflamatoria con capacidad analgésica local (piketoprofeno, dexketoprofeno, etofenamato, ketoprofeno, etc.) puede aliviar el dolor y, en ocasiones, evitar la administración de un antiinflamatorio no esteroideo (AINE) por vía oral –con sus posibles efectos adversos–. Al aplicar las pomadas de AINE se deberá tener cuidado para evitar que entren en contacto con ojos, mucosas, úlceras o lesiones abiertas de la piel. Si es necesario un AINE oral, el de elección en pediatría es el ibuprofeno (10 mg/ kg/dosis, cada 6-8 horas).

 

 

2. Esguinces

Un esguince es la distensión o estiramiento excesivo de un ligamento. Es más frecuente en adolescentes, sobre todo durante la práctica de actividades deportivas, y causa dolor, inflamación e impotencia funcional. El tiempo de recuperación varía en función de la gravedad y la cronicidad de la lesión.

Los esguinces más comunes se producen en el tobillo, codo, muñeca, pulgar, cuello y algunas zonas como la columna vertebral, aunque también afectan a otras regiones corporales. Las debidas al deporte suelen ocurrir en el tobillo, en general con el ligamento lateral externo; el ligamento afectado en un 90% de los casos es el del astrágalo, peroné o calcáneo.

La articulación donde se produce el esguince suele aparecer hinchada y el paciente presenta mucho dolor, pese a que puede efectuar los movimientos y éstos son normales. Si se realiza una radiografía, esta no revela ninguna lesión.

 

Tratamiento

Según la gravedad de la lesión, los esguinces pueden clasificarse en tres grados, cada uno de ellos con un tratamiento diferente:

– Grado I: distensión parcial del ligamento. El tratamiento es conservador, con medicación antiinflamatoria (oral y tópica) y fisioterapia si se precisa. En el esguince leve, el tratamiento consiste en aplicar una inmovilización ligera, mediante una férula o vendas adhesivas (vendaje compresivo), lo que permite la cicatrización del ligamento. Si el esguince es muy doloroso, puede colocarse un yeso para inmovilizar mejor la extremidad o la articulación lesionada. Se recomienda mantener reposo.

– Grado II: rotura parcial o total del ligamento. El tratamiento será conservador o quirúrgico, en función de la lesión.

– Grado III: rotura total del ligamento con arrancamiento óseo. El tratamiento es quirúrgico. La rotura de varios ligamentos puede causar una luxación si se pierde completamente la  congruencia articular.

 

 

3. Contracturas

Una contractura muscular es una contracción continuada e involuntaria del músculo o algunas de sus fibras que aparece al efectuar un esfuerzo. Se manifiesta como un abultamiento de la zona, que implica dolor y alteración del normal funcionamiento del músculo. Suele ocurrir cuando dicho músculo realiza una actividad inapropiada en intensidad o en función.

Las contracturas pueden aparecer en el momento en el que se está realizando el ejercicio o después. Durante el ejercicio se producen porque hay una acumulación de los metabolitos, que provocan dolor e inflamación, al no haber una suficiente irrigación sanguínea que depure la zona. Tras el ejercicio se producen por la fatiga excesiva de las fibras, que al acabar el ejercicio ven disminuida su capacidad de relajación.

 

Tratamiento

El mejor tratamiento para las contracturas es la prevención, y para ello que mejor que realizar un buen calentamiento para preparar al músculo antes del esfuerzo. También ayuda una programación progresiva de menor a mayor intensidad. Asimismo, los trabajos de flexibilidad mejoran la distensión del músculo y facilitan su recuperación tras el entrenamiento, lo que contribuye a evitarlas.

Dentro de los tratamientos farmacológicos prescritos con mayor frecuencia se encuentran:

– Miorrelajantes (diazepam es el más empleado en pediatría) y antiinflamatorios (ibuprofeno): logran relajar la musculatura y reducir la contracción. Se suelen utilizar en casos de dolor muy acusado.

– AINE tópicos: comentados en el anterior apartado.

– Calor local: suele ser muy útil al conseguir un efecto relajante y analgésico.

– Masajes: deben darse por personal cualificado, si no la contractura irá a peor. El masaje provocará un aumento del flujo sanguíneo que mejora la recuperación de los tejidos y la limpieza de metabolitos, además de propiciar una relajación del músculo, reduciendo la tensión y por tanto el dolor.

 

 

4. Luxaciones

Una luxación es la separación permanente de las dos partes de una articulación cuando se aplica una fuerza extrema sobre un ligamento. Puede ser total (luxación) o parcial (subluxación). Son causadas habitualmente por un impacto súbito sobre la articulación.

Entre los síntomas se encuentran el dolor agudo, la impotencia funcional inmediata y absoluta, el aumento de volumen y la deformidad. Puede aparecer un hemartros (sangre intraarticular). Tras la reducción se puede producir un daño neurovascular.

La articulación más comúnmente afectada es el hombro, siendo en un 95% una luxación anterior y en un 5% luxación posterior. Es necesario trasladar al niño a urgencias para que el médico, mediante una exploración radiológica,  determine si se ha producido la pérdida de contacto permanente de las superficies articulares, total o parcial. En muchísimas ocasiones se evidencia por signos externos como deformidad o posturas especiales.

 

Tratamiento

– Inmovilizar la articulación afectada.

– AINE por vía oral y tópica.

– Aplicar hielo sobre la zona de la lesión para producir analgesia.

– Reposo absoluto de la zona (no hacer masajes).

– Trasladar a un centro hospitalario para las correspondientes pruebas, donde si es necesario se pondrá una férula.

Del mismo modo que sucede en adultos, cuando un niño presenta una luxación, no se debe tratar de colocar el miembro afectado en su lugar bajo ningún concepto, ni tampoco administrar ningún medicamento ni pomada (excepto si un médico lo prescribe).

 

Para más información consulta el ebook: El farmacéutico como consultor en pediatría.

 

Autor: Redacción

Referencias: Adaptado de «Lesiones musuloesqueléticas» correspondiente al primer apartado del Ebook «El farmacéutico como consultor en pediatría», por el Dr. David Moreno Pérez (Médico en el Hospital Materno-Infantil Carlos Haya de Málaga y Profesor Asociado del Departamento de Pediatría de la Facultad de Medicina de la Universidad de Málaga) y Javier Tudela von Schmiteröl (Farmacéutico comunitario, Máster en Atención Farmacéutica y Presidente del Colegio de Farmacéuticos de Málaga).

Fecha de la última modificación17/01/2019

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